domingo, 23 de noviembre de 2014

La Cuin bich (Queen bitch)



Este testimonio, toda una historia de vida en sí, lo agrego por el componente paranormal; No es una vida muy común, si acaso alguna lo es. Pero en esta, si se deja a un lado lo extraño, todo pierde sentido. Para él "eso", lo raro, "lo freak" es parte misma de su ser, no se entiende sin esos ingredientes y está contada en primera persona. Re-armada a partir del relato que me hiciera esta personita que voy a mantener en anonimato obviamente. Por momentos le hacía preguntas, y van a aparecer las respuestas nomás, para no marearlos tanto. Ahí va.

Nací en 1986, y me crié de chico en San Cayetano. Yo era un chico, un varoncito normal como cualquierita, tenía varios hermanos mayores, yo era "la menor" (risas). Los más grandes, Helena y Jorgito dejaron pronto la casa; Luego Cristina, que era medio hermana también se fue, se casó con un sanjuanino, y quedé yo con mi hermano mayor que yo por tres años, que hoy es policía. Bueno, o sea, éramos los dos hombrecitos que iban a quedar en la casa, todo eso cuando yo tenía unos ocho años; La cosa, te cuento, (exagera mucho la ene, que parece una eme al pronunciarla) es que yo jugaba muy bien a la pelota, era muy bueno, me venían a buscar y todo los otros chicos más grandes para que esté en sus equipos, porque era como te digo ¡muy bueno! jugaba de siete -se ríe-; La cosa es que una noche, fallece una vecina de la Berutti, allá en la esquina de mi casa, y mi mamá que la conocía me lleva de prepo al velorio que le hacían en su casa. ¡Ay te juro que me da miedo todavía esa luz azul que había y la gente llorando! Y después mi mamá me cuenta que esa vecina era como bruja o algo y me quería mucho a mí desde que era bebé. Yo ni sabía de la vieja esa. Bueno, esa misma noche me acuerdo, yo tenía ocho años, la difuntita me viene a visitar a mi cuarto. Me aparece por la puerta, yo dormía con mi hermano, y me dice no tengas miedo, yo te voy a ayudar, tu hermano no se va a enterar porque duerme pesado, ja. Yo muerta de miedo imaginate, verla a la doña esa como viva hablándome, diciéndome eso, no podía ni gritar del miedo, me quedo quietito, mirándola, oyéndola. Ella me repetía, yo te voy a cuidar mucho.
Ok, pasan unos años, nada, yo iba creciendo, seguía siendo varón, me empezaba a hacer machito ya, y mi hermano entonces tenía quince años, era un hombre, para colmo le gustaba andar peleando siempre y de vez en cuando yo también la ligaba porque es malo, es bravo él. Un día me acuerdo yo iba a comprar mis zapatos para entrar a la secundaria ya, iba para los trece, cuando en el negocio me atiende un tipo me acuerdo que no sé qué le ví, pero me cambió la vida para siempre. Desde que lo ví me asusté por dentro porque lo primero que pensé es "me gusta". Me sentí súper raro, quería como llorar, me puse re nerviosa, imaginate -risas nuevamente-.
Desde ese día supe que era distinto, me atraían los chicos, ya no quería ir a jugar a la pelota por miedo, me daba terror ver a esos muchachotes y enamorarme, me mataban seguro. Y volvió a aparecer ella, yo ahora la llamo "mi amiga perra", de cariño obvio, pero te cuento que se me aparece, ¿Sabés cómo? una mañana mirándome en el espejo, de repente me veo como una mujer. Después supe por ella que era ella misma de jóven reflejándose en el espejo, te juro, no era mi imágen, era ella. Quise romper el espejo, pero ella me tranquilizó me dijo "soy tu amiga y te he dicho que te iba a ayudar" la cosa es que me hizo ver que vivía dentro mío, era como mi otro yo, esa vez nomás la ví fuera de mi en el espejo, pero estaba dentro mío, sigue ahí, es mi amiga del alma, como te digo...
La primera vez que me trasvestí, o sea que me hice yo misma, fue después de lo del espejo, y no fue jugando como otros. Me dije, ya es hora de mostrarme al mundo, y con ropa que le sacaba a mi vieja, que me quedaba grande, me las arreglé, aprendí a usar cosas de mujer, y por dentro esa voz angelical de la Queen diciéndome "sos hermosa, ponete eso o lo otro". Ella siempre me guió. Esa noche que fui mujer por primera vez, salí. Me atreví a salir de casa. Me acuerdo que me fui a un quince que no estaba invitada pero al que como varón si me habían invitado. Y la cuin adentro mío re enojada porque a ella no y le dije vamos las dos y punto. Y me fui -risas- esa noche descubrí muchas cosas. Iba sola por la calle re oscuro, pero hablaba con ella, que me decía que iba a brillar, ja, yo cantaba esa canción de los redonditos "a brillar mi amor" (...) y fue tal cual.
Ni bien llegué a la fiesta ¡no me reconocieron! era tarde, estaban todos en pedo parece, pero me mande solita y me sentía mortal, la música fuerte, la cerveza, el "diyei" fue el primero en piropearme qué piernas mamita me decía re loco el tipo, pero fue a una señora, tía de la chica del quince a la que le ví el futuro. La cuin, de adentro mío me dijo ¿ves esa señora? bueno, ella se muere el lunes vas a ver.
Todavía me acuerdo clarito, el lunes cuando volvía de la escuela al mediodía un montón de gente, de la Edison, del otro barrio, todos, en la calle, eran todos te juro, se acababa de morir la mujer esa, volviendo de hacer las compras se descompuso en medio de la calle y quedó frita. Pobre. Yo me sentía re-culpable nene...
Después de eso, la empecé a respetar mucho a mi cuincita, ella me sopló que iban a suceder desgracias y se cumplían, pero de reloj te digo. Mirá: Otra vuelta, me dice "no te trasvistas esta noche" y yo re contrera porque me había enamorado de un amigo no le hice caso, ¡para qué! esa noche me dio la cana mi hermano, te juro me dio tal paliza, yo lloraba, lo maldecía por dentro, me dolía su odio, no sus golpes, después agarró un arma de papá y me juró que me mataba antes que tener un hermano puto. Yo corrí como loca esa noche a medio vestirme por la calle, me refugié en un vecino un señor grande que me hizo pasar me acuerdo, me salvó de ese monstruo que me quería matar ahí mismo.
La cuin me dijo esa vez que mi hermano era y sería siempre malo, que me cuidara mucho de él y cuidara a mi familia también de él, que se volvería asesino, y que iba a zafar siempre por lo malo que era. Qué fea sensación con ese hermano... -lo nombra-.
Después decidí irme del todo de mi casa, ya no daba para más, porque mi hermanó contó todo y me amenazaba y mis padres no se metían hacían como si fuera un juego todo. Mi padre tomaba mucho.
La cuin me dice un día: Andate y juntate con fulanito. Tenía un novio, un chongo que le dicen, era un chico que conocí en un baile me re cuidaba el era gay, no? Bueno le hice caso y me mudé con mis cositas a su casa, pusimos una peluquería, no nos iba mal, él después se hizo rico, se fue al centro y todo, ahí sigue, es re top pero la cuin me dijo que me alejara, que él me quería hombre no travesti. Bueno, lo más alucinante fue desde entonces, que me mudé yo sola al bajo, al pasaje donde vivo al lado de la vía vieja, detrás de los hotelitos, ahí a la vuelta de la terminal.
Desde entonces yo tiro las cartas, pero sobre todo ayudo a la gente a voluntad. La cuin es la que me guía. Ponele, yo paso por una casa y ella me dice "ahí se ahorcó una mina y su alma está en pena", yo agarro golpeo las manos y hablo con esa gente y la curo.
Voy en el colectivo y sube una parejita, "esos son tordos de trampa" te juro que no le erro. Le predije la muerte a un taxista, le dije "señor usted no trabaje tal día" y el tipo me re insultó. En el diario me enteré que lo asaltaron y murió de un disparo. Yo tengo facultades, veo la muerte. La respiro, la cuin es mi antenita.
Me da terror pasar por el hospital Padilla o el de niños, no quiero saber, porque me vienen muchas visiones.
Sé cada lugar donde espantan, porque la cuin me indica quiénes son los que molestan a los vivos. No soy una chanta ni me doy a conocer como otras que sé... Sólo vivo mi vida y no me promociono. Ayudo pero la muerte es inevitable, es más, vos no me creerías la cantidad de muertos que andan caminando por ahí confundidos entre la gente común. Sí. Me oíste bien, muertos bien muertos, son zombis, y después ¡fum! desaparecen un día. Lo hacen cuando se dan cuenta de que han muerto antes. Pero tienen cuerpo, tienen carne, no sé pero están. Son sobre todo chicos jóvenes, ay no sé qué decirte, es como que va a pasar algo muy feo dentro de poco, y esa gente es como que ya murió, y viene del futuro o no sé. Pero están y eso me da mucho miedo. Yo los reconozco al toque.
Entre nosotros, hay gente en la tele que ya murió y sigue como viva, y sigue saliendo en los canales, no me creerías eso, es muy bizarro, y mirá que yo soy rara, no? Pero es como muy loco este tiempo que vivimos. Es eso que dicen, el apocalipsis mismo.
Te dejo seguir en paz, gracias por dejarme hablar, ¿esto va a salir en el diario? -se ríe de nuevo-.
Me voy a trabajar entro tarde sino.>>

Se despide con algo a actríz de novela, se arregla un poco y parte. Ella o él, promete que al renovar su documento se pondrá nombre de mujer y se toma un taxi. Trabaja en un local de comidas rápidas, donde lo aceptaron sin más. De su sueldito vive en ese lugar que dijera antes, y promete volver a hablar "cuando llegue el tiempo" de cosas que van a pasar.
Es de tez blanca y pelo castaño natural, largo, parece una chica, lo ayudan las facciones y más de uno se ha dado vuelta a mirarla en la calle, es flaquita, sé que es un tipo pero es muy interesante lo que cuenta. Ya sabremos de él.

1 comentario:

  1. hola tato. muy interesante la historia de priscila. ella vive actualmente en buenos aires?
    me gustaria contactarme con ella si tenes algun dato de ella te estaria agradecido.

    mi mail es: aldo722@yahoo.com.ar

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